Hay muchos postres para Nochevieja, pero no todos consiguen cerrar la cena con ese toque especial que se recuerda al empezar el nuevo año. En esta noche tan señalada, los dulces suelen convertirse en protagonistas. Puede ser como broche final de una gran cena o como acompañamiento para brindar pasada la medianoche.
Buscar ideas sobre cómo hacer postres caseros y nuevas recetas permite salir de lo típico sin complicarse demasiado. No es necesario preparar cosas complejas; muchas veces, los postres más sencillos son los que más gustan cuando están bien presentados y equilibrados de sabor.
A lo largo de este artículo traemos ocho ideas de postres que sorprenderán a todos tus amigos o familiares durante la celebración de Fin de Año. No te pierdas de nada.
- Bolitas de chocolate con albaricoque
- Rocas de chocolate
- Mousse de chocolate
- Tarta de chocolate y galletas Oreo
- Aguardentaos murcianos
- Bocaditos de limón
- Brazo de gitano
- Flan de turrón
Bolitas de chocolate con albaricoque
Las bolitas de chocolate con albaricoque son un postre pequeño, pero con mucho sabor. Se puede servir en bandejas variadas y combina la intensidad del chocolate con los toques dulces y algo ácido del albaricoque seco.
¿Y sabes cuál es su gran ventaja? Que puede hacerse con antelación y conservarse en frío hasta el momento de servir. Y como viene en formato individual, se pueden picar sin necesidad de cubiertos.
Rocas de chocolate
Otra gran idea de postres para Nochevieja son las rocas de chocolate. Se trata de un clásico en las celebraciones navideñas. Este se hace mezclando el chocolate fundido con frutos secos, cereales y frutas deshidratadas. Al final se crea una textura crujiente e irresistible.
Además, son rápidas de preparar y permiten hacer varias versiones. Incluso funcionando bien como complemento de otros dulces.
Mousse de chocolate
La mousse de chocolate es un postre muy conocido y viene bien después de una ceja de Nochevieja. Tiene una textura aireada y buen sabor, por ello no es de extrañar que se convierta en el favorito de muchos comensales.
Por otro lado, lo puedes servir en copas individuales y decorarlos con frutos rojos, virutas de chocolate o un poco de nata montada. También es de las opciones que puedes preparar desde el día anterior sin problemas.
Tarta de chocolate y galletas Oreo
La tarta de chocolate y galletas Oreo es perfecta si buscas sabores intensos. Se trata de una combinación de crema, chocolate y galletas oreo que crean un contraste de textura que aman los niños y adultos.
Sin duda, es una gran opción si quieres un postre contundente y fácil de cortar en porciones. Además, no necesitas horno, y eso lo hace mucho más práctico.
Aguardentaos murcianos
Los aguardentaos murcianos son un dulce tradicional con un sabor muy característico. Es de las mejores ideas de postres para Nochevieja. Se elaboran a base de harina, azúcar y aguardiente, lo que les da un aroma especial y muy navideño.
Son perfectos si quieres disfrutar de los postres clásicos y con historia. Puedes servirlos en pequeñas porciones, acompañan muy bien el café o una copa después de la cena.
Bocaditos de limón
Los bocaditos de limón aportan frescura y ligereza al menú de Nochevieja. Su sabor cítrico ayuda a equilibrar comidas abundantes y es muy agradable como postre final.
Suelen presentarse en formato pequeño, lo que los hace fáciles de servir y comer. Además, su preparación es sencilla y su textura suave los hace casi adictivos.
Brazo de gitano
El brazo de gitano es uno de los postres para Nochevieja que nunca pasa de moda en celebraciones familiares. Puede rellenarse de nata, crema, chocolate o incluso versiones más ligeras según el gusto.
Es un postre muy atractivo a nivel visual y fácil de adaptar a distintos sabores. Cortado en rodajas, rinde bastante y se convierte en una opción práctica para mesas grandes.
Flan de turrón
Para cerrar, tenemos el flan de turrón. Es una de las mejores formas de aprovechar este ingrediente tan típico de la Navidad. Su textura cremosa y su sabor suave lo convierten en un postre irresistible.
Se puede preparar con antelación y servir frío. Además, es una opción que suele gustar incluso a quienes no son muy aficionados a los postres excesivamente dulces.
